El Quinto Sabor Secreto: ¡Cómo Descubrimos el Umami!

Posted on 23 mar. 2026
tl;dr: Durante siglos, solo reconocimos el dulce, ácido, salado y amargo. Pero hace más de 100 años, un científico japonés descubrió un quinto sabor primario llamado Umami, que es esa deliciosa y satisfactoria sabrosura que se encuentra en alimentos como el queso, los champiñones y la carne. ¡Nuestras lenguas tienen receptores especiales solo para él!

¿Sabías que durante mucho, mucho tiempo, los humanos pensábamos que nuestras lenguas solo podían detectar cuatro sabores básicos? Los conoces: dulce, ácido, salado y amargo. ¡Pero sorpresa! Resulta que hay un quinto sabor fantástico, y es el responsable de esa deliciosa riqueza y sabrosura increíblemente satisfactoria que encuentras en muchos de tus alimentos favoritos. ¡Se llama Umami!

Piénsalo: ese sabor profundo y carnoso de un filete perfectamente asado, la bondad sabrosa de una rica sopa de champiñones, la intensa satisfacción del queso Parmesano, o incluso la complejidad profunda de los tomates maduros y el jamón curado. ¿Esa cualidad “adictiva” que te hace desear otro bocado? ¡Eso a menudo es el Umami en acción!

La historia del Umami es bastante interesante porque es relativamente moderna en comparación con los otros cuatro sabores. Fue identificada por primera vez en 1908 por un profesor de química japonés llamado Kikunae Ikeda. Estaba disfrutando de un tazón de dashi (un caldo tradicional japonés hecho de algas marinas) y se dio cuenta de que había un sabor distinto que no encajaba en las categorías habituales. No era dulce, ácido, salado ni amargo, pero era increíblemente delicioso y persistía en el paladar.

El profesor Ikeda en realidad aisló el compuesto responsable de este sabor: el glutamato, un aminoácido que es naturalmente abundante en muchos alimentos. Llamó a este nuevo sabor “umami”, que se traduce aproximadamente del japonés como “esencia de la delicia” o “sabroso”. ¡Qué perfecto es eso?

Durante décadas, el mundo occidental fue un poco lento en darse cuenta, aferrándose a los cuatro tradicionales. Pero finalmente, la investigación científica, particularmente a finales del siglo XX, confirmó que nuestras lenguas efectivamente tienen receptores de sabor específicos solo para el glutamato. Esto significa que el Umami no es solo una mezcla de otros sabores; es su propia experiencia sensorial única, al igual que la dulzura o la salinidad.

Así que, la próxima vez que estés disfrutando de algo maravillosamente sabroso, ya sea una rebanada de pizza, un tazón de ramen o incluso solo algunas verduras asadas, tómate un momento para apreciar ese quinto sabor secreto que lo hace todo mucho más delicioso. ¡Es una parte fundamental de por qué encontramos ciertos alimentos tan increíblemente satisfactorios!