¿Sabías que tu nariz siempre está ahí, pero tu cerebro simplemente la ignora?
Sabes cómo a veces buscas tus llaves y están justo delante de ti, pero simplemente no las ves? ¡Bueno, tu cerebro hace algo parecido todo el tiempo con tu nariz!
Incluso mientras lees esto, tu nariz está ahí mismo en tu campo de visión. En serio, tómate un momento e intenta concentrarte en ella: probablemente vislumbrarás cómo se asoma en tu vista desde abajo. Pero durante la mayor parte de tus horas de vigilia, tu cerebro es increíblemente inteligente y simplemente ’edita’ tu nariz de lo que percibes conscientemente. Es un ejemplo fantástico de lo que se llama ‘adaptación sensorial’ o ‘atención selectiva inconsciente’.
Piénsalo: si tu cerebro no hiciera esto, esa pequeña parte carnosa sería una obstrucción constante y molesta justo en el medio de todo lo que miras. En cambio, tu cerebro entiende que tu nariz es un elemento permanente y generalmente no es información importante, por lo que simplemente la filtra, permitiéndote concentrarte en el mundo más allá de tu nariz. Está constantemente captando los datos brutos de tus ojos y luego creando una imagen de la realidad fluida y coherente para ti, decidiendo inteligentemente qué es lo suficientemente importante como para mostrárselo y qué se puede ignorar de forma segura. Bastante salvaje, ¿verdad? ¡Tu cerebro es un maestro editor!