¿Sabías que? Que una moneda de un centavo que cae de un rascacielos en realidad no es un misil mortal.
Conoces esa escena clásica de película, ¿verdad? Alguien deja caer una moneda desde lo alto de un rascacielos imponente, y el villano de abajo supuestamente está en peligro mortal por esta pequeña moneda que acelera. Es un momento súper dramático que se ha grabado en nuestra imaginación colectiva, ¡haciéndonos pensar dos veces antes de caminar bajo edificios altos durante un lanzamiento de moneda!
Bueno, aquí tienes una pequeña y divertida verificación de la realidad que podría hacerte decir ‘¡Vaya!’: Resulta que esa moneda no va a ser un misil mortal en absoluto. De hecho, si dejaras caer una moneda desde lo más alto del Empire State Building, ni siquiera sería lo suficientemente fuerte como para agrietar el pavimento, y mucho menos causar algún daño grave en la cabeza de alguien.
¿El secreto? Todo se reduce a algo llamado ‘velocidad terminal’. Cuando un objeto cae, la gravedad lo atrae hacia abajo, haciendo que acelere. Pero a medida que acelera, la resistencia del aire que lo empuja, llamada resistencia del aire o arrastre, también aumenta. Finalmente, la fuerza de la resistencia del aire se vuelve igual a la fuerza de la gravedad que tira del objeto hacia abajo. En ese punto, el objeto deja de acelerar y simplemente sigue cayendo a una velocidad constante, su ‘velocidad terminal’.
Para algo pequeño y relativamente ligero como una moneda, su velocidad terminal es sorprendentemente baja, solo entre 30 y 50 millas por hora, dependiendo de cómo gire. Piensa en ello: es como ser golpeado por una gota de lluvia, o tal vez por una pelota de béisbol lanzada muy rápido que ha perdido la mayor parte de su impulso. Definitivamente dolería un poco si te golpeara, claro, pero no se incrustaría en tu cráneo ni atravesaría el parabrisas de un automóvil. La energía simplemente no está ahí porque no puede acelerar indefinidamente.
Así que, la próxima vez que veas esa escena dramática de película, ¡puedes impresionar a tus amigos con un dato interesante de física! El peligro real de los objetos que caen de los rascacielos suele provenir de objetos más grandes, pesados o con formas aerodinámicas que tienen velocidades terminales mucho más altas. ¿Pero una humilde moneda? ¡Es bastante inofensiva una vez que la resistencia del aire ha hecho de las suyas!