¿Sabías que las gotas de lluvia no tienen forma de lágrima?
De acuerdo, sabes cómo en los dibujos animados, o incluso en tu imaginación, cuando piensas en una gota de lluvia, siempre tiene esa forma perfecta de pequeña lágrima, ¿verdad? ¿Como una pequeña coma invertida cayendo del cielo? Bueno, aquí tienes un pequeño y divertido dato científico para ti: ¡esa icónica forma de lágrima es en realidad un mito!
Es una de esas cosas que todos hemos imaginado colectivamente, pero las gotas de lluvia reales, especialmente a medida que crecen, se ven totalmente diferentes. Cuando empiezan a formarse en lo alto de las nubes, sí que empiezan como pequeñas esferas debido a la tensión superficial. Pero a medida que caen y recogen más agua, se hacen más grandes, y es entonces cuando la resistencia del aire empieza a jugar un papel importantísimo.
A medida que una gota de lluvia cae a través del aire, la presión debajo de ella la aplana. Imagina dejar caer una masa de gelatina, ¿no se quedaría perfectamente redonda, verdad? Para las gotas de lluvia pequeñas (menos de 1 mm de diámetro), la mayoría permanecen esféricas. Pero para las que realmente sientes que te golpean, se aplastan bastante en la parte inferior, y a menudo se hunden un poco en la parte superior, haciéndolas parecer más un pequeño pan de hamburguesa aplanado, o quizás un pequeño frijol. Si se hacen realmente grandes, incluso pueden distorsionarse en una forma similar a un paracaídas antes de dividirse en gotas más pequeñas.
Así que la próxima vez que llueva, puedes imaginar millones de pequeños y blandos panes de hamburguesa cayendo del cielo en lugar de perfectas y pequeñas lágrimas. Es un pequeño detalle, pero es genial cómo nuestra percepción común no es siempre lo que la ciencia nos dice, ¿verdad?