¿Sabías que? ¡Los famosos pasos de E.T. eran solo gelatina!
Conoces ese sonido distintivo, blando y casi adorable que hace E.T. cuando se mueve torpemente, buscando dulces o intentando “llamar a casa”. Es un efecto de sonido absolutamente icónico que realmente ayudó a dar vida al personaje y a hacerlo sentir como una presencia verdaderamente alienígena (¡pero amigable!).
Bueno, prepárate para un pequeño momento de “¡wow!”: ese famoso e inolvidable sonido no fue una compleja síntesis electrónica ni una grabación elegante de una criatura rara. ¡Nada de eso! El legendario diseñador de sonido, Ben Burtt, quien también nos dio los sonidos de R2-D2 y los sables de luz, en realidad creó las distintivas pisadas blandas de E.T. ¡aplastando gelatina!
¡En serio! Al parecer, metía las manos en cuencos de gelatina de uva y simplemente… la aplastaba. Los sonidos pegajosos, húmedos y ligeramente resonantes resultantes eran exactamente lo que el director Steven Spielberg buscaba para darle a E.T. esa marcha única, terrenal, pero de otro mundo. Es un brillante ejemplo de cómo la creatividad y objetos simples y cotidianos pueden combinarse para crear magia cinematográfica que perdura durante décadas. Solo demuestra que a veces las soluciones más imaginativas provienen de los lugares más inesperados, ¡como la despensa de tu cocina!