¿Sabías que? ¡Una moneda lanzada desde un rascacielos es sorprendentemente inofensiva!
¿Alguna vez has visto una película donde alguien lanza dramáticamente una moneda desde un edificio muy alto, y se da a entender que es un proyectil súper peligroso, incluso mortal? Bueno, aquí tienes una pequeña y divertida verificación de la realidad del mundo de la física: ¡eso en realidad no es cierto en absoluto!
Suena contraintuitivo, ¿verdad? Un objeto pesado, cayendo desde cientos de metros de altura, debería alcanzar una velocidad increíble. Y lo hace, inicialmente. Pero aquí está el truco ingenioso: la resistencia del aire. A medida que esa moneda comienza a caer, muy rápidamente alcanza algo llamado ‘velocidad terminal’. Esta es la velocidad máxima que un objeto puede alcanzar al caer a través de un fluido (¡como el aire!), porque la fuerza de la resistencia del aire que empuja hacia arriba eventualmente equilibra la fuerza de la gravedad que lo atrae hacia abajo.
Para un objeto pequeño y ligero como una moneda, esa velocidad terminal es sorprendentemente baja: solo alrededor de 30 a 50 millas por hora. Esa es aproximadamente la velocidad a la que un coche circula por una calle de la ciudad. Si esa moneda te golpeara, se sentiría un poco como si te dieran un pellizco muy fuerte, quizás una picazón leve o un pequeño moretón, pero definitivamente no te perforará el cráneo ni te causará ninguna lesión grave, y mucho menos será letal. Así que la próxima vez que veas esa escena dramática de película, puedes reírte en secreto para tus adentros, sabiendo que las leyes de la física son mucho más indulgentes de lo que Hollywood suele sugerir.